Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de junio de 2008

Mi argumento


Soy el resultado de una obra de teatro sin final exacto, donde un actor que soy yo interpreta muy bien su papel. Ante el público todo es normalidad y buen sabor de boca, por dentro un poco podrido y lleno de ansiedad. Con una gran casa a cuestas que no puedo quitar de encima y que cada día parece que me aplasta un poco más. 

Cuando se cierra el telón y no hay más función se me moja el guión de sufrimiento. Y es cuando se muestra la verdadera cara. Dentro del vestuario repaso mis líneas y sobrescribo sobre ellas, recordando días en que sólo representaba comedias e historias de amor, dándome cuenta que ahora represento tragedias llenas de melancolía.

Pero el show debe continuar...

Y aquí me veo, saliendo a escena como un buen profesional, sacudiendo mis penas con cada línea interpretada. Haciendo estremecer al público con cada gesto histriónico. Es mi condena por ser actor y guionista.

Espero poder escribir otra obra...

jueves, 13 de marzo de 2008

El niño y el espejo

Cuentan que una vez, un niño se adentró en un bosque y en su camino se encontró por casualidad y para su sorpresa, erguido y sin borde alguno entre la espesura de los arboles un espejo y se quedó asombrado ante tal acontecimiento y ante todo lo que se reflejaba.
Sorprendido, se acercó cada vez más hasta que sólo podía centrar sus ojos en su propio reflejo. Le gustaba tanto, disfrutaba viendo como aquello reproducía lo que él era, cada movimiento, cada sonrisa, cada mueca, cada mirada. Le gustaba sentir tan cerca algo que se parecía a él. Él y su reflejo se parecía tanto y a la vez albergaban tantas diferencias.
En ese tiempo transcurrido el mundo podría haberse desvanecido sin que esto hubieras supuesto un problema.
El joven en su afán de explorar todo ese acontecer de su reflejo y él, se aproximó más al espejo hasta apoyarse en los bordes del objeto y sin poner obstáculo a la gravedad el filo de éste le marcó con una herida las manos.
Fue con esto que el chico despertó de su trance y se dio cuenta que así como algo puede hacerte feliz o gustarte te puede herir de muchas formas en un instante.