lunes, 21 de noviembre de 2011

con paciencia

¡Aquí estoy de nuevo escribiendo después de 2 meses y algo de inactividad! La vida después de todo cuando te lo propones, cuando te concedes a ti mismo un tiempo de orden, parece que encuentra su rumbo, no al cien por cien, pero sí para poder decir que todo marchaba bien. Y sí, todo está bien, se puede decir que ahora la vida pinta  de lo más normal, como la de cualquier ser humano. ¿Acaso antes vivía una aventura o mi vida era anormal? No, en absoluto. Pero sí que de cierta forma vivía momentos de incertidumbre, de inestabilidad. ¿Qué sería de mí y de mi falta de responsabilidad? ¿Cuán caro pagaría mis actos de inmadurez? ¿Alguna vez dejaría de entregarme al amor como un principiante a mis 23 años? ¿Alguna vez dejaría esa guerra continua del niño y el hombre? He dejado simplemente que haya un equilibrio sano entre los dos. Al fin y al cabo los dos son yo mismo.
Recuerdo que la ultima guerra en el amor la perdí... Alguien más se fue, alguien más a quien pierdo. No pasa nada,a levantarse y a seguir. La vida es así... fue un antes y un después... a partir de entonces cerré con muchas cosas y dejé que el tiempo fuera el que pusiera orden a todo junto a la paciencia (que no pasividad) para llegar hasta donde estoy. No tengo prisa de nada, creo que es importante llegar a un sitio adecuado de la forma más sencilla y más relajada posible. Todo no se crea de la noche a la mañana sobre todo cuando del amor se trata. ¿Qué hay ahora? simplemente unas ganas de querer hacer todo bien, de tomarme mi tiempo, de no dar por sentado cosas, de escudriñarme bien y saber que lo que siento es lo correcto, lo oportuno y no un simple acto de impulsividad. 
Ahora sé que cuando vuelva a decir "te quiero" será cuando el momento sea el adecuado, cuando me lo pida el cuerpo, sí, pero cuando el cuerpo lo pida será porque mis actos y mi mente hayan hecho lo correcto.

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