lunes, 15 de diciembre de 2008

Todo sin pedir nada

Triste de nuevo. Sin saber realmente porqué, por más que busco no encuentro una respuesta que me convenza pero aquí estoy de nuevo, escuchando canciones que no debería, que habían perdido sentido y que no causaban el mismo efecto. Ahora han cambiado. Cada nota, cada diferente melodía triste, cada palabra que llora a través de mis ojos pidiendo a gritos que comprenda ciertas cosas que no logro entender. Cada segundo se apaga, aquí solo, sentado en mi rincón más personal, sí, me siento solo. De lágrima fácil, cada frase y gesto de amor los deseo mío. Pero sigo poniendo todo lo que tengo, todo lo que soy, todo en las manos para darlo sin condiciones.

1 comentario:

RAIKO dijo...

Hals, no te preocupes, es el síndrome del mes de Diciembre, que nos pone de un tonto subido. Se junta todo, que si el frío, que si la Navidad... y ya ves, pero bueno, que en peores plazas habremos toreado, ¿no? Un besote, guapetón.