domingo, 6 de abril de 2008

No pretendía molestar

Atragantándome con mis propias palabras que no he dicho, con los ojos escocidos por sal acumulada que no logra salir.
Mareado por los pensamientos que giran en mi cabeza sin parar mediante flashes de fotografías. Sintiendo el cuerpo pesado y víctima de la gravedad, sin más deseo que el de quedarse quieto y contemplativo.
Con ganas de conciliar ese sueño que he perdido hace hoy 3 días. Esperando resignado la media noche sabiendo que me espera una noche más larga que el día
¡Qué mal se pasa sabiendo que no atinas en lo que haces!
Con los sentimientos a flor de piel que yo llevaba esperanzado de tener algo de respuesta. Pero no fue una buena decisión porque se volvió contra mi.
Y me bloqueó aquella voz que me golpeaba, no con su volumen, sino con su reproche. Me desarmó en cuestión de segundos.
Yo sólo quería un beso y un abrazo.

No hay comentarios: