viernes, 8 de febrero de 2008

Desgraciadamente enfermo


Me molesta tanto estar un poquillo enfermo. Me siento tan poca cosa, es cuando te das cuenta el poco valor que le das a tu salud, cuando estamos muy bien físicamente ni nos damos cuenta de lo valioso que es nuestro estado, pero cuando nos viene lo mínimo es cuando cual cuervos ingratos caemos en la cuenta de lo importante de estar sanos.

Todo esto acompañado con un desorden emocional crítico en el que pasas de normalidad a sonrisa tonta pisando antes el enfado o nostalgia acompañado de lágrimas inoportunas que te delatan sin más.Donde tanto las palabras dulces como las duras me hacen llorar de igual forma.

¡¡¡Oh qué asco de cuerpo!!!!!Soy vícitima de mi débil garganta que cae vencida ante el más mínimo descuido.

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