lunes, 23 de julio de 2007

A ti que te desperdicias


¿Cómo te sientes ahora mismo? ¿Te crees capaz de mezclar el cielo con tus propias manos?¿Le temes al calor intenso del sol porque concibes la posibilidad de poder quemarte? Sabes que hay un sinfín de estrellas muriendo encima de ti, estrellas que poseen una muerte palpitante, mientras tu, desmigas tu vida en banalidades, mientras unos acaban sin quererlo tú empiezas sin conciencia de ello.
La ignorancia te cubre con la sombra del desconocimiento y tú la haces tan tuya que la crees tu amiga. ¿Vale la pena actuar de la forma en que lo haces? Dejas correr el tiempo como la arena que danza con el viento y mientras palidece tu espíritu te vas marchitando con los días. Aveces crees que sueñas, que vale mucho tu papel, y no te das cuenta que eres solo un inocente más a quien aplastan sin piedad. Tus fantasías están muertas, tu alma vacía, te conformas con poco creyendo que es mucho. ¿Y la otra parte? Los que aun nos atrevemos a luchar, que no tenemos miedo de llorar por el pétalo mustio de una rosa, los que llevamos una melodía por dentro capaz de convertirla en la matriz de cosas esperanzadoras... Los que ahondamos en nuestro interior buscando las claves para esta vida. ¿Por qué no formas parte?¿ A qué tienes miedo?

Nuevos Horizontes

¿Soy consciente de lo que vale la vida? ¿De lo que sucede a mi alrededor? ¿Valoro lo suficiente todo cuanto tengo o me ciño a lo que me conviene? La tranquilidad que me invade puede ser como una astro de fugaz movimiento, que desaparezca como el humo, pero, ¿podré decir que he aprovechado todo momento de mi actual situación? Seguro que mi condición de simple mortal me hará recordar que nunca es suficiente, que nunca estamos satisfechos, pero que aveces por mas que saltemos no llegamos a coger el sol con las manos, pero sigo intentándolo porque no soy pesimista, sé que llegará días de una seguridad sublime . Siempre tendré sed, una insaciable sed que no se quitará...Estoy aquí con los brazos abiertos, dispuesto a sentir las gotas de lluvia y que resbalen en mi cara, recordándome que estoy vivo, que soy capaz de sentir el frío agotador y el calor sofocante.
Estoy aquí dispuesto a todo lo bueno que tenga que ofrecerme la vida a no quedarme inmóvil ante todo lo que tenga que enfrentar. Basta de conformismo, basta de días vacíos
Voy a vivir, lo haré por mi mismo, porque tengo la intención de derribar cualquier puerta que se cierre ante mi y evitar que no me frustren mis sueños.