lunes, 10 de septiembre de 2007

En aquel país


La suciedad y la chatarra, acompañadas de niños y adultos trabajadores que ejercen en la calle su papel más digno, ilustran las calles de ese país. Donde la inocencia infantil y la ilusión se ven ahogados en medio de basura y asfalto, víctimas de un sol inclemente y un húmedo y soporífero calor que recuerda la angustiosa situación imperante.
Se nota un ambiente fresco y agradable pero que sobrevive al lado de la realidad que azota la tierra.
Las miradas llenas de ganas de cambios se aglutinan mientras descubren que es casi imposible.
Y su gente que da lo que no tiene por agradar, por darte algo más que una sonrisa.
Y el ingenio que quiere vencer a la necesidad para poner un poco de color al pálido "día a día"
Así es ese país. Una tierra que pierde poco a poco lo bueno de su dorado pasado. Y que se queda dormido lentamente esperando un mejor amanecer sin tener la certeza de la duración de su sueño. Sin saber si al menos cabe la posibilidad de concebirlo si quiera. Si tiene el derecho.
La esperanza es lo último que se pierde. Aquí no hay esperanza.

1 comentario:

La Mirada dijo...

Vaya q tristeza!!
Acabo de leer el comentario que me has dejado en mi blog es un placer recibirte en mi humilde rincon, y bueno ultimamente no tengo mucho tiempo de escribir pero intentare leerte o pasarme por aqui d vez en cuando, besines!!!